Talent UCJC nace como encuentro inspirador de jóvenes talentos, muchos antiguos alumnos UCJC , con estudiantes de 1º que necesitan orientación positiva para enfocar su plan de desarrollo profesional durante el Grado; y con estudiantes de 4º que necesitan conectar y construir su red de contactos para su futuro más inmediato.

Los alumnos de la UCJC conocen de la mano de jóvenes profesionales cómo es el mundo profesional, qué tendencias están definiendo nuevos perfiles profesionales, cómo la actitud emprendedora puede ayudarte a construir una marca personal/profesional, qué competencias son necesarias para incorporarse con éxito al mundo laboral.

  • QUÉ ES: Jornada de encuentro y networking de alumnos de 1º y 4º de Grado con jóvenes talentos y antiguos alumnos de la UCJC. Estos serán, desde su experiencia, inspiración para saber cómo prepararse y enfrentarse a un mundo profesional en plena transformación.
  • CUÁNDO: 23 de noviembre de 15:00 a 19:00.
  • DÓNDE: Escuela de Postgrado UCJC.
    C/ Almagro 5.
    Como llegar

15:00 – Bienvenida

  • Javier Sierra, Vicerrector de Ordenación Académica
  • Jose Luis Málaga, Director de Carreras Profesionales

16:20 – Apertura

  • D. ª Helena García Soto, Emprendedora, CEO y Fundadora de Madaísh

16:35

  • David F. Sanchidrián, Redactor Jefe Diario AS

16:50

  • D. ª Patricia Tapia Vacas, Profesora de inglés Colegio Internacional SEK-El Castillo.

17:05

  • ª María de Mateo, Trade Marketing de Giorgio Armani Retail en España y Portugal

17:30 – Break

17:55

  • ª Ana Ruiz de Luna, Socia y Cofundadora de Fisiomed

18:15

  • Daniel Feliu Álvarez, Consultor Industrial & Logístico en CBRE

18:30

  • Albert Rocas Comas, Jugador internacional de balonmano. Bronce Olímpico Pekín 2008. Diploma Olímpico Londres 2012

18:45 – Cierre

  • D. ª Janire Muñoz, Marketing de Google España. Responsable del proyecto Google Actívate

19:00 – Afterwork



Helena García Soto
Formada en Marketing, comunicación y publicidad, además cuenta con un master en comunicación de moda y belleza. Fundadora de Madaísh, Trabajadora en moda ELLE, en Lóréal y en la agencia de comunicación de Google.



Albert Roca
Jugador de balonmano español. Ha conseguido con estos dos oros en el campeonato del mundo de Túnez 2005 y España 2013 además de un Bronce Olímpico y un diploma en Pekín 2008 y Londres 2012 a parte de otras medallas en distintos campeonatos. Ha jugado en Valladolid, Portland San Antonio, Naturhouse, etc. Ha ganado una Champions League en 2011 y varios campeonatos de Liga Asobal. Además, es medalla de oro al mérito deportivo desde 2013 entre otras distinciones individuales.



Patricia Tapia
Profesora de inglés de los alumnos de Nursery 2 en el colegio SEK El Castillo.



Ana Ruiz de Luna González
Diplomada en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad Complutense de Madrid, Experta Universitaria en Dietética y Nutrición por la Universidad de Cádiz, Graduada en Fisioterapia y Máster en Osteopatía del Aparato Locomotor por la Universidad Camilo José Cela. Titulada en Naturopatía, Reflexología Podal y Drenaje Linfático Manual.



Daniel Feliu Álvarez
Graduado en Ciencias del Transporte y la Logística por la Universidad Camilo José Cela. Consultor Industrial & Logístico en CBRE (Consultora Inmobiliaria) y ha cumplido funciones en puesto de
trabajos como de operativo en empresas logísticas como XPO Logistics.



Janire Muñoz
Periodista y Politóloga, actualmente trabaja en el departamento de Marketing de Google España como responsable del proyecto Google Actívate



David Fernández Sanchidrián
Redactor Jefe en Diario AS. Licenciado en Periodismo en 2008. Prácticas en Europa Press y El País. Llegué a Diario AS en octubre de 2008 y desde entonces he realizado labores de redacción y distribución de la portada de la web.

María Mateo
Graduada en Protocolo y Organización de Eventos, trabaja actualmente como becaria en el Departamento de Trade Marketing de Giorgio Armani Retail en España y Portugal. Es coautora de la novela Estación en Curva.

GRUPO DE MÚSICA

IN ALBIS
In Albis son cuatro amigos unidos por la música. Un arte, una pasión que les ha enseñado a sentir y a ver la vida desde muchas perspectivas. Se trata de un cuarteto diferente, joven y muy característico. In Albis lo componen: Éléonore Herranz a la Flauta, Adrián Verdugo al Oboe, Dunia Espinosa a la Viola y Pablo Revilla al Violoncello.


“El genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de transpiración”, Thomas Alba Edison

Resulta curioso que solamos limitar el concepto de ‘talento’ a los ámbitos del deporte y la música. Incluso proliferan los programas de televisión dedicados a detectarlo (o a explotarlo). De ahí que a menudo lo veamos como un producto ajeno a nuestra existencia. Sin embargo, la realidad es que el talento tiene mil caras, y va mucho más allá del mundo del espectáculo. Hay personas cuyo talento es crear espacios armoniosos. Hacer reír. Saber escuchar. Liderar. Organizar. Gestionar recursos. Diseñar. Construir. Comunicar…e incluso detectar el talento de los demás. Todos y cada uno de nosotros tenemos un potencial que puede transformarse en auténtico valor añadido para otros. El primer paso para desarrollarlo es identificarlo; el segundo, dedicar el tiempo necesario para nutrirlo y pulirlo. No en vano, el talento es como un diamante. En bruto no es más que una piedra cualquiera, opaca y corriente. Tallado, un bien tan precioso como preciado. Y cuando lo ponemos al servicio de los demás, brilla tanto como una estrella a medianoche.

Según el diccionario, ‘talento’ es una aptitud, es decir, la capacidad para el desempeño de una actividad u ocupación. También significa moneda de cambio, refiriéndose a la utilizada por los griegos y romanos en la antigüedad. Ya entonces, -de un modo u otro-, el talento formaba parte de la economía. Codiciado por todos, poseído por unos pocos.

Entonces, ¿cuál es la fórmula del talento? Y ahondando en la polémica, el talento ¿nace o se hace? Según afirma el padre de la psicología positiva, Martin Selligman, ni nace, ni se hace. Es una suma de ambas, pues el talento se cultiva. Si bien todos nacemos con unas cualidades y capacidades innatas determinadas, si no las identificamos y entrenamos nunca se convertirán en auténtico talento. Lo que hace que obtengamos resultados que nos hagan destacar es la pasión que nos provoca esa disciplina, la pasión que nos genera, el compromiso que adquirimos con ella y la dedicación que invertimos en su perfeccionamiento.

La forma de trabajar está cambiando y el ritmo de este cambio se está acelerando a partir de dos factores que lo impulsan: la conectividad global y las máquinas inteligentes. El mundo laboral es ahora mucho más exigente y las empresas, a través de sus áreas de recursos humanos, se encuentran en plena búsqueda de estas cualidades que hacen a los candidatos especiales, pero, sobre todo, ideales para el puesto que ofertan.

  • La capacidad de crear

Las máquinas aún no han desarrollado sistemas que incluyan criterios como la creatividad y, en todo caso, para hacer tangible una idea, debe haber detrás un cerebro humano que introduzca los parámetros que permita a estas máquinas crearla. Además, las personas que pueden ver los problemas internos del negocio, desde una perspectiva diferente, y resolverlos de una manera completamente inesperada.

Los pensadores creativos serán siempre una fuente de innovación, aportando ese ‘valor extra’, que a menudo buscan las empresas, que permite la creación de nuevas oportunidades empresariales. Una tarea que no puede ser sustituida por la tecnología.

  • La capacidad de profundizar y priorizar

Saber distinguir lo que es importante para un negocio es otra de las habilidades más valoradas por las compañías. Tener la visión necesaria para saber qué caminos seguir que lleven al éxito empresarial y que deciden el futuro de la empresa, es cada vez una habilidad más demandada.

Aportar constantemente nuevas ideas y tomar nuevas responsabilidades por propia iniciativa tiene un gran impacto a la hora de ascender profesionalmente, ya que ahonda en la valía personal más allá de ser experto en un área.

  • Agilidad en los procesos de trabajo

La explosión en la conectividad en todo el mundo hace que la capacidad de ajustar y adaptar los nuevos procesos de una manera rápida y efectiva sea aún más importante para los empleadores. Los entornos de trabajo están en constante cambio, los procesos de negocio continúan evolucionando y para que las empresas que puedan adaptarse, sin necesidad de tener que cambiar los procesos, son necesarias habilidades como la agilidad.

  • La capacidad de trabajar fuera de la oficina

Cada vez más, las empresas comienzan a darse cuenta que la presencia en la oficina puede ser algo prescindible, y que fórmulas como el teletrabajo o mixtas pueden conllevar muchos más beneficios de los esperados. De hecho, son muchos los estudios especializados que ya han fijado esta tendencia como la clave del futuro, y generaciones como la de los Millennials se encuentran más cómodas con fórmulas flexibles, amparadas en los avances tecnológicos que permiten conectar a profesionales de todo el mundo vía Internet.

  • La capacidad de conectar con la gente

Las habilidades sociales son muy importantes, especialmente con la irrupción de las redes sociales, los emails etc. La capacidad de entender rápidamente las emociones de otros y aportar un enfoque humano a la empresa es de inmensa importancia para el crecimiento de cada empresa. Por ello, saber leer entre líneas, ser perspicaz y tener una buena comunicación son habilidades cada vez más necesarias a la hora de sociabilizar a través de un mundo digital.

Además, las personas emocionalmente inteligentes que tienen prioridad en la capacidad de respuesta, la empatía, la escucha y la auto-conciencia son potentes activos en todos los sectores empresariales.

En cincuenta años hemos pasado de procesos capitaneados por las cadenas de producción humanas, al uso de la tecnología para facilitar y simplificar la producción y, de paso, aumentarla por el camino. La evolución del ser humano viene irremediablemente de la mano de la tecnología desde hace ya unos años; diseñada para conseguir mejores resultados, está siendo también la responsable de nuevas formas de vida personal y profesional que no conocíamos y de las tendencias que van a marcar nuestro futuro.

Esta filosofía está dando paso a la llamada Industria 4.0. Sea cual sea el producto o servicio o el sector, se han aplicado una serie de innovaciones tecnológicas que están instalándose ahora y que van a crear una nueva forma de trabajar. Las generaciones millennial, así como sus hijos y sus nietos, ya no conocerán el trabajo tal y como lo vivieron sus padres, así que solo cabe preguntarse, ¿cómo será el trabajo del futuro?

Las tendencias tecnológicas de la Industria 4.0 que cambiarán la forma de trabajar

La nube

Uno de esos frentes es el uso de la nube. El cloud computing ha establecido nuevas formas de trabajar usando el almacenaje en la nube y nos permite ahorrar costes, acelerar los procesos creativos y permitir que los trabajadores se adentren en un ritmo de trabajo mucho más dinámico.

El Internet de las cosas

Contar con dispositivos que están conectados a la red y funcionan por y para ello es fundamental para conseguir resultados, más cuando estas innovaciones sirven para optimizar procesos de producción y conseguir resultados a mayor velocidad.

La realidad aumentada

Una de las nuevas tendencias tecnológicas del momento que nos permite obtener datos en tiempo real sobre la fabricación de productos. Es tan útil como tener las medidas de una pieza delante de los ojos sin ni siquiera tener que sacar el metro. Aunque todavía queda para que sea perfecta, es la herramienta que sustituye herramientas.

La ciberseguridad

Cuando nuestro día a día profesional depende tanto de la tecnología, es fundamental que cuidemos un aspecto como la seguridad de todos nuestros dispositivos y procesos. El valor de nuestro producto/servicio merece la pena todo tipo de protecciones de seguridad para evitar ataques informáticos ya no solo porque puedan retrasar la producción, sino por nuestra propiedad intelectual.

El Big Data

En este sentido, es importante tener en cuenta dos aspectos. Por un lado está el Big Data, otra de las tendencias de la industria 4.0 que nos permite analizar enormes volúmenes de información para obtener resultados que nos enseñan cómo debemos mejorar nuestro trabajo. Estos datos son capaces de ayudarnos a optimizar procesos para reducir costes de producción, por ejemplo.

El segundo aspecto va ligado a un tercer factor también fundamental. Antes de realizar el lanzamiento de un producto y sabiendo que tenemos toda la información que nos brinda el Big Data, estamos obligados a probar, a experimentar, para saber cuál es la producción que más se ajusta a lo que pretendemos alcanzar en función de la inversión que tenemos y los costes.

La impresión 3D

Las impresoras 3D nos van a permitir probar copias low cost de nuestros productos. Antes, los prototipos tenían un coste elevado que resultaba demasiado arriesgado para las pequeñas empresas. Ahora con una impresora 3D podemos hacer pruebas a coste reducido con muy poco esfuerzo.

Robots autónomos y drones

Estamos viendo florecer una nueva era de los robots autónomos que son capaces de realizar tareas de producción sin supervisión extrema. Estas tecnologías nos ayudan a acelerar los procesos y rompen con barreras lógicas del ser humano como los horarios de trabajo, permitiéndonos realizar labores más longevas. Es cierto que la inversión inicial puede ser elevada, pero a medio plazo sale rentable si se selecciona bien la tecnología.

No olvidar que la Industria 4.0 necesita de las personas

Toda esta revolución tecnológica que se nos avecina es impresionante, abrumadora y prometedora, pero no sería posible sin el valor humano. No nos confundamos: el crecimiento del ser humano siempre depende del propio ser humano. Que la tecnología sea una herramienta para mejorar los procedimientos no nos convierte en prescindibles. Seguimos siendo la pieza clave aunque la automatización nos va a llevar a especializarnos

1. En 5 años sufriremos una tormenta perfecta

En sólo un lustro, la disrupción tecnológica interactuará con otras variables socioeconómicas, geopolíticas y demográficas para generar una tormenta perfecta que hará que el mercado laboral salte por los aires.

El desarrollo tecnológico en campos previamente inconexos como la inteligencia artificial y el aprendizaje por refuerzo inverso, la robótica, la nanotecnología, la impresión 3D, la genética y la biotecnología, se está interconectando y amplificando entre sí.

Paralelamente a esta revolución tecnológica, se están desarrollando ya un conjunto de cambios socioeconómicos, geopolíticos y demográficos más amplios, como el auge del teletrabajo, el aumento de la clase media en los mercados emergentes o el cambio climático, que en conjunto suponen un impacto casi equivalente al de los factores tecnológicos.

2. Habrá nuevos oficios, pero no será suficiente

Durante toda la historia de la Humanidad los avances tecnológicos han acabado con determinados empleos y han creado otros, pero pocos dudan ya que en los años venideros la destrucción de profesiones vaya a ser mucho mayor que nuestra capacidad para crear otras nuevas.

Según el informe de Davos –Foro Económico Mundial-, los cambios tecnológicos y demográficos destruirán más de siete millones de puestos de trabajo antes de 2020, dos tercios de los cuales serán rutinarios trabajos de oficina, como la mayoría de roles administrativos. También se espera que sufran mucho los empleados en procesos de fabricación y producción, pero estos tienen un poco más de margen para mejorar su cualificación, por lo que podrán optar a una reconversión si reaccionan a tiempo.

Cierto es que se crearán también dos millones de nuevos oficios en campos relacionados con la informática, las matemáticas, la ingeniería y la arquitectura, pero basta hacer una sencilla resta para ver que no serán suficientes. Más de cinco millones de personas deberán reinventarse.

3. La mayoría de los nuevos trabajos requerirán formación en ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas

Tres tipos de trabajo acapararan gran parte de las nuevas contrataciones en los tiempos venideros, en casi todas las industrias y países:

Uno es el rol de analista de datos, que las empresas potenciarán esperando que el manejo de la cada vez más voluminosa información disponible les ayude a generar estrategias con las que sortear la disrupción tecnológica.

Otro es el empleo como agente de ventas especializado, estos comerciales tendrán que explicar las nuevas ofertas de las compañías a sus clientes, que no van a estar familiarizados con sus servicios.

En último lugar, las empresas necesitarán un nuevo tipo de directivo que pueda orientar a la compañía a través de todos estos cambios y disrupciones.

Los expertos consultados creen que la mayoría de estos puestos requerirán una formación en ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas (el tipo de habilidades que los expertos agrupan bajo el acrónimo STEM).

4. Las empresas no cubrirán todos los puestos

Según el informe, dada la disrupción general que experimentarán todas las industrias, no es de extrañar que aumente la demanda de informáticos, matemáticos, arquitectos e ingenieros, así como la competencia entre ellos. Pero dado que no todo el mundo puede desempañar su rol, habrá muchos puestos imposibles de cubrir, pese a los enormes niveles de desempleo. 

Encontrar maneras de retener a los mejores talentos será una prioridad para todas las empresas. Incluso en los campos laborales en los que se va a destruir empleo, los roles serán cada vez más especializados, haciendo que sea más difícil cubrir los puestos si las habilidades y la educación de los trabajadores no evoluciona.

5. Todos tendremos que reciclarnos

En casi todas las industrias, el impacto de la tecnología acortará la vida útil de las habilidades de los trabajadores, que tendrán que formarse durante toda su vida. Es más, en este nuevo entorno, los cambios en el modelo de negocio se convierten de forma inmediata en un cambio de las competencias demandadas, sin apenas tiempo de transición. Incluso en los trabajos cada vez menos demandados se requerirán habilidades inexistentes hasta la fecha.

Claves sencillas para un networking eficaz durante tu formación

  • Compañeros de clase en la actualidad, ¿de trabajo en el futuro? Tú y la mayor parte de tu promoción vais a dedicaros a lo mismo durante los próximos años. Así que no sería extraño que volvieras a coincidir con alguno de esos compañeros de pupitre en el futuro como colegas de trabajo, ya sea como iguales, jefes o subordinados. Razón de peso para cuidar esas relaciones y mantenerlas en el largo plazo. Nunca se sabe dónde puede esconderse esa oportunidad que te abra la puerta del empleo.
  • Profesores que pintan mucho. Seguramente porque es un consumado profesional de su sector con numerosos logros y conocimientos a sus espaldas. Y es que la universidad te brinda la oportunidad única de entablar un contacto personal y estrecho con empresarios y reputados especialistas en la actividad en la que tú estás formándote. Personas a las que probablemente te costaría mucho trabajo acceder en otras circunstancias. Te conviene hacerte notar. Participa en clase, debate, y si es necesario y de forma respetuosa y argumentada, cuestiona sus planteamientos. No te olvidarán.
  • Vínculos comunes. el poder de los encuentros de antiguos alumnos. Detrás hay profesionales, muchos de ellos en puestos de responsabilidad, que tienen un vínculo directo contigo. Profesionales que estarán muy dispuestos a ayudar o a aconsejar a todo candidato procedente de la misma universidad en la que ellos se formaron. Involucrarte en algunas puede ser una interesante vía para ampliar tus oportunidades profesionales.
  • Hazte visible. Tus oportunidades de networking no terminan en tu aula, tus compañeros de promoción y tus profesores. La universidad organiza multitud de actos que también pueden ser muy interesantes desde el punto de vista de los contactos. Asistir a las conferencias y seminarios, participar en actividades lúdicas como visitas culturales o incluso tomar la iniciativa de proponer tú una actividad interesante o escribir en el blog de la universidad te convertirá en un miembro activo y valorado de tu comunidad.
  • Un área de Carreras Profesionales a tu disposición. Aprovecha esa enorme Red que ponemos a tu alcance. Y no te limites a enviarles tu CV por mail. Ve a visitarlos y trasládales de viva voz tus motivaciones y preferencias. Seguramente serán mucho más activos con tu perfil una vez que te hayan puesto cara y conocido en persona. www.empleo.ucjc.edu
  • El poder de Linkedin. No pierdas ninguna oportunidad para extender tus tentáculos dentro de la red social profesional por excelencia: Linkedin. Puedes empezar por buscar la página de tu universidad y asegurarte de que te etiquetas adecuadamente como alumno para que otros antiguos estudiantes puedan identificarte como tal. Participa o abre grupos de discusión temáticos alrededor de tu especialidad. También es conveniente que busques a tus actuales compañeros y profesores para saber más de ellos y abrir así una puerta a mantener el contacto una vez termine el curso.
  • Usa las otras redes sociales. Facebook o Twitter son también canales de paso casi obligado para un estudiante universitario. En ellos tendrás la oportunidad de estrechar lazos con tus compañeros, compartir y guardar un registro más personal y distendido de las actividades realizadas durante tu paso por la universidad. También servirán para difundir noticias y logros, sintiéndote partícipe de ellos y aumentando el orgullo de pertenencia de esa comunidad de la que formas parte.
  • Un café o un almuerzo compartidos pueden marcar la diferencia. Conocer a la gente de tu universidad (compañeros, profesores,…) en un entorno distendido y ajeno a la formalidad del aula suele marcar un antes y un después. Un simple café puede resultar muy provechoso para estrechar vínculos y descubrir posibles sinergias.

1.Dirección:

direccion

2. Protocolo:

protocolo-2

3. Comunicación:

prensa-y-comunicacion-2

4. Producción:

5. Coordinación: