Francisco López-Muñoz, nuevo miembro de la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas

Francisco López-Muñoz, vicerrector de Investigación, Ciencia y Doctorado de la Universidad Camilo José Cela, ingresó el pasado 17 de noviembre como miembro numerario en la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas (ASEMEYA) con un discurso titulado “El juego de Até: locos y alienados en el engranaje literario cervantino”. La ceremonia de ingreso tuvo lugar en la sede la Organización Médica Colegial de España (OMC), con la participación de Carmen Fernández Jacob, presidenta de la Comisión de Admisiones, como presentadora, y de Alfonso Encinas Sotillos, respondiendo al discurso de ingreso.

En su discurso, López-Muñoz se centró en el estudio de los locos, orates y alienados cervantinos y del papel de la locura, a modo de juego creativo, en las obras del Príncipe de las Letras. Así mismo, analizó las fuentes técnicas que pudiera haber usado Cervantes para caracterizar a este tipo personajes, básicamente las obras de Juan Huarte de San Juan y Erasmo de Rotterdam. Un recorrido por la historia de la psiquiatría de los siglos XIX y XX permitió al académico analizar el diagnóstico que las grandes figuras de esta especialidad hicieron del trastorno de Alonso Quijano, según lo que los manuales de psiquiatría de cada época enseñaban sobre las enfermedades de la psique: monomanía, locura razonante, paranoia crónica, delirio sistematizado, delirio de interpretación, esquizotimia, parafrenia fantástica, trastorno bipolar, melancolía, y hasta demencia con cuerpos de Lewy.

Entre estas grandes figuras de la psiquiatría que se ocuparon del diagnóstico de la locura del Quijote los cabe mencionar a Philippe Pinel, Jean Etienne Esquirol, Antonio Hernández Morejón, Ricardo Royo Villanova, José Goyanes Capdevila, Juan José López Ibor, Carlos Castilla del Pino, Francisco Alonso-Fernández, además de literatos y filósofos como Américo Castro, Gonzalo Torrente Ballester o Miguel de Unamuno. También se analizaron los trastornos mentales de otros personajes cervantinos, como Cardenio el roto, Basilio, Anselmo el rico, el licenciado Vidriera, la bruja Cañizares, o los locos de Sevilla y de Córdoba. El profesor concluyó afirmando que Cervantes posiblemente implementó el recurso de la locura como estrategia literaria para soslayar la crudeza de su visión de una sociedad que le fue esquiva y ejercer una crítica velada de la misma.

ASEMEYA es una asociación casi centenaria, cuyo origen fundacional se puede establecer en mayo de 1931, con la constitución en Madrid de la Sociedad de Escritores Médicos y la elección de su Junta Directiva, aunque esta Sociedad nace en el marco de asociaciones previas, como la Asociación Española de la Prensa Médica, que data de 1902, y la Asociación de Prensa Médica Nacional, cuyos estatutos intentó escribir el Dr. Mesonero Romanos en 1928. En 1944, la denominación de la Asociación cambió a Asociación de Escritores y Artistas Médicos y, finalmente, en 1963 se adoptó la actual denominación.

Los objetivos primordiales de esta asociación son el apoyo y fomento de las aficiones y actividades literarias o artísticas de los médicos, facilitando las relaciones y colaboraciones con otras instituciones culturales de España, o con entidades médicas, nacionales y extranjeras, de características afines. Entre los profesionales de la medicina que nutren la asociación se cuentan miembros que cultivan la poesía, el teatro, la literatura, la música, la filosofía, la historia, la pintura y el resto de especialidades humanísticas.

Entre los grandes personajes de la historia de la medicina española que han pasado por ASEMEYA cabe mencionar, por ejemplo, a Carlos María Cortezo, Eugenio Mesonero Romanos, Santiago Ramón y Cajal, Gregorio Marañón, Gustavo Pittaluga, Gonzalo R. Lafora, César Juarros, Vital Aza, Pedro Laín Entralgo, Mariano F. Zúmel o José Ignacio Arana.