Nieves Segovia: “El Global Education Forum no es un evento, sino un movimiento”

Los tres días de celebración del Global Education Forum han llegado a su fin, pero no lo hace su trayectoria y trabajo. Ahora comienza una nueva etapa de desarrollo y colaboración. Pero antes de continuar trabajando, Nieves Segovia, presidenta de la Institución Educativa SEK, ha querido concluir la celebración dando las gracias a todos los participantes ya que todos han contribuido a hacer una comunidad de aprendizaje más amplia e influyente. “Hemos aprendido mucho”, ha afirmado.

Para Nieves Segovia, el debate “tenía que ocurrir, era relevante organizarlo. Era necesaria una perspectiva amplia de la educación superior en la que se incorporara toda la sociedad, y en la que la participación de los estudiantes fuera una fortaleza. Era necesario analizar el futuro del aprendizaje y el papel de la educación en él. Y el GEF ha sido la materialización de ese sueño que es poder materializar el futuro de la educación tras un periodo muy duro y desafiante. Ahora es el momento de analizar los cambios necesarios y aprovechar las oportunidades que se nos ofrecen”.

“El GEF tiene alma propia. Y de esta alma cooperativa, de esta comunidad de trabajo ha surgido un manifiesto de doce principios que creemos deben formar la base de la educación superior del futuro. Pero solo es el principio, la base. Ahora la invitación a participar se abre aún más y se recogerán todo tipo de ideas y propuestas”, ha añadido.

Por su parte, Richard Light, profesor de Educación de la Universidad de Harvard, que ha acompañado virtualmente en el acto de clausura, ha querido establecer una conclusión tras estos días de análisis y debate: “Una buena educación cambia lo que sabes. Una mejor educación cambia lo que piensas. Una gran educación cambia lo que eres“.

“Hasta ahora los estudiantes eran contenedores, recipientes de conocimientos. Ahora han pasado a ser el centro de la educación y la educación va a cambiar lo que son”, ha asegurado.

A este respecto, Nieves Segovia ha puntualizado que “las universidades deben ser vehículos de esa educación y formación. Su propósito y responsabilidad deben ser convertirse en un servicio a la sociedad, deben servir a las necesidades de la sociedad. Para ello hay que aceptar oportunidades y hacer frente a los desafíos. Hay que crear un ecosistema de aprendizaje más amplio y compartido, en el que se resalten los valores humanos y en el que se humanice la forma de afrontar la cuarta revolución industrial en la que estamos inmersos”.

Y en esta humanización tiene un papel fundamental acabar con las desigualdades. Para muchos, la situación actual, la vivida durante la pandemia y en esta nueva normalidad en la que nos encontramos, puede generar más desigualdad, por las diferentes facilidades o dificultades de acceso a la educación. Sin embargo, a modo de ver de Segovia, “ahora es el momento de aprovechar la oportunidad de realizar un cambio exponencial en el que se construya una enseñanza híbrida que permita ser más creativos y llegar a más estudiantes. Hay que ajustar el modelo, recrearlo, diseñarlo de forma que sus contenidos sean accesibles presencialmente, de manera digital o de una forma hibrida, según las necesidades de los estudiantes. Esta será la forma de acabar con las desigualdades, cuando los estudiantes puedan decidir su forma de acceso a la educación”.

“Aprendo escuchando a los estudiantes”, ha dicho Nieves Segovia. Para ella “es fundamental saber lo que quieren, lo que les apasiona, lo que les motiva. Ahora se han desdibujado los límites en la educación. El aprendizaje es un continuo a lo largo de la vida, es permanente y hay que desdibujar los compartimentos estancos. Los estudiantes son críticos, pero optimistas. Ofrecen soluciones y quieren ser cocreadores del sistema. Quieren que se cuente con ellos para cocrear el futuro del aprendizaje, y si contamos con ellos, con los principales agentes del aprendizaje, el éxito está garantizado”.

El debate está abierto. Los agentes cambian, los alumnos tienen otros espacios de aprendizaje y por eso el cambio de modelo es un desafío, una oportunidad. Hasta ahora, las universidades han sido muy relevantes para la sociedad, pero para seguir siéndolo hay que aprender, cambiar y adaptarse. Por eso, se harán más GEF, más reuniones, porque “queremos escuchar a todos, queremos que todos participen. Hay mucho que hacer. Tenemos que ser capaces de conectar nuestras conclusiones con las de otros. Este es un proyecto que no tiene fin, siempre está en marcha. Hemos de conformar una red informal de conferencias en torno a la educación para crear un gran ecosistema a gran escala”, ha sentenciado Segovia.

“Un gran ecosistema en el que el aprendizaje sea permanente”, frase continuamente repetida a lo largo de los debates, conferencias y exposiciones de estos días, pero que, a modo de ver de Richard Light, se debe cambiar desde ahora por “aprendizaje responsable o con compromiso de por vida. Desde las universidades se deben conectar generaciones, intercambiar conocimientos y compartir experiencias de forma que toda nuestra vida estemos aprendiendo y podamos devolver a la sociedad lo que cada uno le debemos”.

“Hay que crear una comunidad de aprendizaje mundial, en la que todos seamos compañeros de viaje. En la que todos aprendan y todos enseñen. En la que se respalde a los aprendices y se apoye a los vulnerables y en la que los desafíos se conviertan en nuevas oportunidades y, otra vez, en nuevo aprendizaje. Porque el futuro del aprendizaje es el futuro de todos”, ha concluido Light.