La universidad del futuro será “nómada” y tendrá metodologías docentes centradas en el alumno a lo largo de toda su vida

La tercera edición del encuentro internacional sobre educación, Global Education Forum 3rd Act, ha dado comienzo hoy en la Universidad Camilo José Cela (UCJC) y se desarrollará en formato híbrido hasta el 15 de octubre en su Campus de Almagro, en Madrid. En esta primera jornada han intervenido expertos, profesores y estudiantes de las universidades de Harvard, Tufts, Stanford, Freiberg, Tecmilenio, Coventry, Georgia Institute of Technolgy o Brown.

Esta primera jornada ha dejado muchas ideas sobre cómo debería ser el futuro de la universidad, con educación basada en competencias, colaboración, hablar en público, compromiso cívico; compromiso de los estudiantes y reflexiones personales de los estudiantes para cambiar la cultura de la universidad; desarrollar una mentalidad global, con nuevo contenido, movilidad, mayor accesibilidad; la necesidad de nuevas formas de enseñar y aprender, con prácticas híbridas, flexibles y personalizadas; nuevos espacios de aprendizaje para tener experiencias de aprendizaje informal; las ventajas de un enfoque interdisciplinario; conexiones de la comunidad con otras universidades, instituciones de investigación, escuelas, redes internacionales, cooperación público-privada; necesidad de satisfacer las necesidades de un nuevo lugar de trabajo; el valor de las habilidades profesionales y para la vida y el contenido como producto básico y el papel de los profesores como mentores.

“La UCJC se ha comprometido no sólo a reformular ya sus propias prácticas docentes, sino a repensar los propósitos de la Educación Superior formal en la sociedad del aprendizaje a lo largo de toda la vida con un enfoque internacional, global y colaborativo” ha afirmado en la introducción del Global Education Forum 3rd Act, Emilio Lora-Tamayo, rector de la Universidad Camilo José Cela.

“Por Universidad podemos entender institución educativa formal, pero también hay agentes informales, agentes no formales. Cada vez buscamos otros espacios para aprender, y la universidad debe encontrar su espacio y su rol en esta nueva sociedad del aprendizaje, en la que todos nos vemos obligados a aprender a desaprender” ha declarado Nieves Segovia, presidenta de la Institución Educativa SEK, grupo educativo al que pertenece la UCJC. “La universidad tiene que entender cuáles son también las nuevas oportunidades en un nuevo mercado de trabajo, que también presenta desafíos, y ser capaz de mantener esa relevancia como institución o reinventarse”.

Arpad Von Lazard, presidente del International Advisory Board de la Institución Educativa SEK, ha aseverado que “en lo que respecta a nuestros objetivos con este Global Education Forum, creo que debemos soñar y debemos aspirar a encontrar ideas que cambien la educación en los próximos años”.

La UCJC ha elaborado un manifiesto en el que plantea un dodecálogo de ideas para el debate en el Global Education Forum. Este dodecálogo arrancó hace casi 20 meses, al principio de la pandemia, cuando 100 expertos del mundo universitario reflexionó sobre cómo deberían cambiar las universidades, cómo está cambiando ahora y cómo debe aprovechar esta oportunidad para la transformación.

Está previsto que en este foro participen 120 ponentes nacionales e internacionales de prestigio mundial, repartidos en 25 mesas de debate y 15 keynotes, y contará con 31 universidades de cuatro continentes, con ponentes nacionales e internacionales de prestigio mundial.

La voz de los estudiantes universitarios

En estas jornadas participan expertos y profesores y muy especialmente, con la voz de los alumnos para debatir sobre la transformación necesaria con el objetivo de saber qué universidad necesitan los estudiantes de hoy. Para ello se ha organizado un Challenge y un Hackathon en los que han participado más de 700 alumnos de diferentes universidades de todo el mundo y más de 300 colegios e institutos de los cinco continentes.

Los estudiantes expresaron que es necesario un modelo universitario centrado en el alumno, con un aprendizaje permanente, con centros “nómadas” y escenarios variables, con nuevos roles de enseñanza y aprendizaje, con áreas de experimentación, y con un pensamiento libre y crítico.

Los alumnos universitarios demandan que la digitalización sea el paraguas común para todos los actores: profesores, alumnos y planes de estudio que se implemente la ayuda externa para la especialización, que se creen espacios comunes para resolver problemas, y que se esté en permanente contacto con instituciones internacionales, para saber qué está ocurriendo y cómo evolucionan otras universidades.

El cambio de la universidad

La primera jornada del Global Education Forum ha contado con un invitado excepcional, el profesor Richard J. Light, profesor en la Graduate School of Education y en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard desde hace 40 años y co-organizador del foro, que en el panel “El cambio de una universidad buena a excelente: pequeños pasos para lograr una excelencia sostenida”, ha destacado la importancia de las demandas del estudiante en el futuro de la educación superior, a través de un pensamiento global y de la asimilación de las nuevas formas de aprendizaje.

Durante el encuentro el profesor Light ha apuntado cinco ideas que cambiarán el futuro de todas las universidades: el nuevo rol del estudiante, como participante activo en la vida académica, y del profesor, como asesor educativo y social; la implementación de las nuevas formas de aprendizaje, teóricas y prácticas; una comunidad educativa globalizada, que responde a las demanda del alumno y de la sociedad; mayor interacción social entre la comunidad educativa, y un pensamiento crítico y globalizado.

Este encuentro ha contado con la participación de destacados presidentes internacionales como el profesor y Dr. Klaus-Dieter Barbknecht, rector del TU Bergakademie Freiberg y presidente del Comité de Finanzas del Consejo Mundial de Energía; Bruno Zepeda, rector de la Universidad Tecmilenio , es ingeniero industrial y maestro en Dirección de Empresas por la Universidad Panamericana y el IPADE; el Dr. Anthony P. Monaco, rector de Tufts University, experto líder, científico y maestro, comprometido con la excelencia académica, la diversidad, la accesibilidad y la inclusión, con una perspectiva global y conocedor del impacto de la educación superior sobre los individuos y la sociedad en general; el presidente del Hadassah Academic College (HAC) de Jerusalén desde 2012, Bertold Fridlender, licenciado en Bioquímia por la Universidad de Chile y doctor en Microbiología médica e Inmunología por UCLA (Estados Unidos); Rosa Menéndez, presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), es doctora en Química y catedrática de investigación del CSIC, y Emilio Lora-Tamayo, rector de la UCJC.

¿Cómo tiene que ser la universidad del futuro?

Moderados por Karen Sibley, decana emérita Brown University School of Professional Studies & VP of Strategic Initiatives, los encargados de analizar y dialogar sobre la universidad del futro fueron Andrés Pedreño Muñoz, presidente de 1MillionBot; Marc Prensky, fundador de The Global Ministry of Empowerment, Accomplishment and Impact; Ian Dunn, rector de Coventry University; Paul Kim, Associate Dean & CTO en Stanford University; Jane Larsson, Executive Director en Council of International Schools (CIS) y Rafael L. Bras profesor y rector emérito de Georgia Institute of Technology.

La educación superior necesita reinventarse, esa es una realidad y un debate sobre el que se trabaja desde hace más de 30 años.  Según Ian Dunn, “se ha vivido un largo periodo de transición y ahora se tiene que llegar a una democratización de la universidad.  Y esa democratización solo llegará de la mano de la tecnología, de la pedagogía del aprendizaje continuo y de la posibilidad de hacer ese aprendizaje en remoto, desde cualquier lugar.  Pero también son necesarias grandes dosis de experimentación y muchas oportunidades para la conversación”.

Precisamente sobre esa adecuación al ritmo personal incidió Andrés Pedreño que, a su parecer, “si la educación superior fuera más personalizada y más acorde a las capacidades de cada alumno, se aumentaría la retención estudiantil, un gran reto frente al numeroso abandono actual. Este reto, junto al de una necesaria mayor empleabilidad universitaria y al de una educación permanente, requieren más dosis de creatividad, de emprendimiento, una hibridación de saberes y conocimientos para los que los recursos computacionales y la inteligencia artificial ofrecen herramientas y soluciones”.

También para Jane Larsson la tecnología es fundamental pues “todas las universidades están interesadas en llevar a los alumnos a sus campus, pero no son conscientes de los problemas que cada alumno tiene como individuo, con toda su complejidad”.

Por su parte, Rafael L. Bras, reiteró la necesidad de una educación profesional y continua, “desde la cuna hasta la tumba”, pues “no hay que compartimentar la educación, debe durar toda la vida. Es necesario conocer las demandas del mundo, cómo va cambiando la naturaleza del trabajo, cuestionarse lo que se hace, por qué se hace y para quién se hace y adecuarse a todo ello. Sin olvidar dar voz a los alumnos que quieren tener un papel importante en su educación, y que su educación tenga relevancia social, contribuya al desarrollo económico y favorezca la sostenibilidad medioambiental”.

El alumno debe ser el protagonista, pero para Marc Prenski “casi hemos perdido la oportunidad de vincular también toda la educación superior al aprendizaje. Los profesores tienen que vivir un proceso de educación permanente. Han de interiorizar que su papel no es solo el de enseñar, todos tenemos que aprender”.

Entre todas las intervenciones se mencionaron las características que deberá tener esa universidad del futuro: la universidad de gran acceso, educación accesible, educación asequible, aprendizaje continuo,  especialización, visión global de la enseñanza teórica y  práctica, aprendizaje  virtual y presencial conjunto, uso de la inteligencia artificial para la automatización de proceso para la  gestión, para conseguir una mayor retención de estudiantes, mayor calidad docente conseguida a través del conocimiento de datos y de la individualización, modelo sostenible; compromiso social, mentalidad propicia a la tecnología para el tratamiento y generación de dat, compromiso hacia el aprendizaje permanente y de expansión del conocimiento. En definitiva, una educación superior que haga de la universidad una experiencia de vida.

La jornada de mañana día 14 de octubre contará con cuatro itinerarios fundamentales del Manifiesto y del propio Forum: Emprendimiento, Bienestar, Impacto social y Digitalización.

En este enlace se puede acceder a la agenda completa de los tres días.