La universidad, clave para el conocimiento y cumplimiento de los ODS de la ONU

La Universidad debe tener un papel primordial para que la sociedad conozca los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU y contribuya a su cumplimiento para lograr un mundo mejor. Así ha quedado de manifiesto en el panel sobre Impacto Social de la tercera edición del Global Education Forum que está teniendo lugar en la Universidad Camilo José Cela, en Madrid. Algunas de las personalidades más destacadas del mundo de la educación de distintos países han debatido sobre la importancia que debe tener el conocimiento de los ODS en la educación superior.

Los expertos que han participado hoy en el evento de la UCJC afirman que la educación debe jugar un papel fundamental para afrontar los retos de la sociedad, y parte de estos retos están recogidos en unos ODS en los que se habla de integración, diversidad, medio ambiente o sostenibilidad, valores que deben estar en el ADN de toda universidad de cualquier lugar del mundo. Por ello, consideran que la sociedad necesita educar a los estudiantes para que éstos conozcan y contribuyan a alcanzar los objetivos marcados por los ODS.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU no sólo deben estar presentes en la universidad, sino que ésta debe acelerar y potenciar su presencia. Para ello, debe experimentar una profunda transformación a distintos niveles de mentalidad, de establecimiento de roles, de conexiones interpersonales y sociales.

Como ha indicado María Cortés Puch, vicepresidenta de Redes de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, “el mundo está cambiando, y la pandemia del COVID-19 nos ha puesto frente a unos retos en los que la educación debe jugar un papel fundamental”. Y en este reto, ha declarado Cortés, “las universidades deben ir más allá, transformarse y alinear su transformación con los ODS de la ONU”.

Los expertos han indicado que, en esta transformación, la universidad debe potenciar que sus alumnos cultiven los tres capitales que forman el global mindset: el intelectual, que marca las decisiones que tomas por tus conocimientos; el social, que permite crear redes de contactos con personas de otras culturas y países; y el más importante, el psicológico, que es el que te va a permitir respetar otras culturas y otras razas.

Además, consideran  que, en este alineamiento con los ODS, las universidades de todo el mundo deben introducir valores sociales, de modo que la responsabilidad social forme parte de la propia universidad. Para ello, existen fórmulas como la creación de fundaciones u ONGs que permitan interactuar y “enganchar” con personas en un camino marcado hacia la integración o la sostenibilidad. Para mejorar el mundo hace falta liderazgo, y ese liderazgo debe estar marcado en gran parte por unos valores sociales.

En este contexto, y a pesar de los daños provocados por la pandemia del COVID-19, Lorlene Hoyt, directora ejecutiva de la Talloires Network of Engaged Universities de la Universidad Tufts, se muestra “optimista sobre el futuro” a la hora de presentar las conclusiones de la Conferencia de Líderes de la Red Talloires. Hoyt destaca la “resiliencia de los universitarios, dispuestos a colaborar y a adaptarse” en un mundo en el que “la universidad se está enfrentando a grandes retos que la van a cambiar dramáticamente”. Para ello, destaca que son muchas las universidades de todo el mundo que incluso en el momento más duro de la pandemia “han seguido con iniciativas solidarias”.