Francisco López Rupérez participa en la clausura de VIMET 2021

Francisco López Rupérez, director de la Cátedra de Políticas Educativas de la Universidad Camilo José Cela, ha participado en la clausura de la segunda edición de la Virtual International Meeting of Education and Technology (VIMET).

López Rupérez ha compartido una mesa redonda sobre ‘Integración digital: Tendencias de la Política Educativa TIC en España’ con Joaquín Cañada, delegado de Protección de Datos de la Generalitat Valenciana, y Mercedes García Pérez, directora general de Innovación e Inspección Educativa del Gobierno de Cantabria.

“La transformación digital tiene y tendrá en un futuro cada vez más impacto sobre el empleo”, afirmó López Rupérez en su intervención, que añadió que “desde ahora hasta 2025, un 16% de los puestos de trabajo van a sufrir procesos de desplazamiento.

Si a este dato se añade que la educación es otra de las bases esenciales del empleo del futuro, como así se refleja en el Plan de Acción de Educación Digital 2021-2027 de la Comisión Europea, la conclusión es que hay que adaptar la educación y la formación a la era digital.

Tal y como comentó López Rupérez, el objetivo de este plan es conseguir una educación digital de alta calidad, inclusiva y accesible en Europa. Para conseguir este objetivo, propone, a través de dos prioridades estratégicas, fomentar el desarrollo de un ecosistema educativo digital de alto rendimiento, y mejorar las habilidades y competencias digitales para la transformación digital.

Por un lado, las tecnologías digitales son muy importantes e influyentes para la calidad y para la equidad de la educación y la formación. Influyen a través de tres canales, ya que favorecen un aprendizaje más personalizado flexible y centrado en el alumno, proporcionan una herramienta potente y atractiva para el aprendizaje colaborativo, y pueden facilitar a los alumnos instrumentos y situaciones de aprendizaje para el desarrollo del pensamiento creativo y para la resolución de problemas complejos.

En estos desafíos, tal y como explica López Rupérez, los profesores también son esenciales. Su calidad, sus conocimientos, sus habilidades, y las herramientas que utilicen conforman el éxito de los alumnos. “Los docentes y el personal educativo y de formación tienen que ser digitalmente competentes y seguros y su formación es esencial a la hora de orientar y preparar las tendencias del futuro”, aseguró.

Otro de los pilares para un avance en el desarrollo de un ecosistema digital son los centros escolares. Según comentó el director de la Cátedra de Políticas Educativas de la UCJC, se aprecia claramente que los centros escolares que no tienen políticas para el empleo de tecnología en la enseñanza tienden a caracterizarse por un uso deficiente de herramientas tecnológicas de los profesores con sus estudiantes. “Si no existen políticas para promover un mayor y mejor uso de herramientas digitales en el aula, será difícil que se mejore la formación del profesorado en competencias para el siglo XXI y, por tanto, el aprendizaje de los alumnos en el uso de estas herramientas también será deficiente”, explicó.

“Es imprescindible efectuar un diagnóstico preciso de las necesidades de formación, y ofrecer una oferta permanente alineada con las necesidades del profesorado y del sistema educativo”, concluyó López Rupérez.

Por su parte, Mercedes García Pérez, directora general de Innovación e Inspección Educativa del Gobierno de Cantabria, ahondó en la necesidad de acometer una reforma digital en la educación desde la calidad y la equidad, que incluya una formación obligatoria, curricular y con un plan digital transversal y contextualizado a cada realidad.

En cuanto al irreversible desarrollo y uso de la tecnología, frente a la obligatoriedad y derecho fundamental a la protección de datos, Joaquín Cañada, delegado de Protección de Datos de la Generalitat Valenciana, señaló que “hay que llegar a un equilibrio entre el derecho a la educación, la calidad de esa educación, su equidad en competencias digitales y la protección de datos. Para ello, son necesarias soluciones políticas claras que planteen una estructura de control y de formación al profesorado, al alumnado y a las familias, y en las que sea imprescindible la presencia de un delegado de protección de datos en los centros”.