Primer microevento GEF: claves para instaurar una cultura emprendedora en las universidades

La Universidad Camilo José Cela ha comenzado la cuenta atrás para el inicio del Global Education Forum 3er Act (GEF), un evento en el que la UCJC tiene un claro objetivo, que es crear una comunidad internacional de innovadores que impulse el debate acerca de la urgente transformación del sistema universitario, y que contará, desde el 13 al 15 de octubre, con la participación de más de veinte universidades de los cinco continentes y de alumnos y profesores de la UCJC.

Para preparar este foro internacional, y ofrecer algunas claves sobre los temas más importantes que se debatirán en él, la Universidad Camilo José Cela ofrecerá, durante las próximas dos semanas, varios microeventos sobre emprendimiento, wellbeing (bienestar), impacto social y digitalización, en los que expertos de la propia UCJC conversarán con destacadas personalidades del mundo empresarial, tecnológico y, sobre todo, de la educación.

El primero de estos microeventos ha contado con la participación de Marina Kim, cofundadora de la empresa AshokaU, que ha mantenido una conversación con David Martín, director de Emprendimiento, Competencias y Compromiso Social de la Universidad Camilo José Cela, sobre los retos de las instituciones de educación superior para transformarse a todos los niveles, convertirse en ecosistemas de aprendizaje emprendedores e innovadores.

“La sociedad debe contribuir al impacto social y se convierta en agente del cambio”

Marina Kim relató su experiencia con el mundo del emprendimiento, que comenzó hace ya veinte años durante su etapa universitaria, donde descubrió cómo podía combinar la tecnología, el impacto social y su experiencia estudiantil de diferentes maneras para lograr crear un cambio en la sociedad. “Actualmente, el mundo necesita más que eso, y el gran objetivo de AshokaU es apoyar el desarrollo de la sociedad para que todas las personas contribuyan al impacto social y se conviertan en agentes de ese cambio”, explicó.

Desde el punto de vista de Kim, para preparar a las instituciones educativas y a los estudiantes para adaptarse a los cambios que ha traído la pandemia del COVID-19, no hay más que fijarse en los cambios que ha habido en el mundo en los últimos años. “Es importante darse cuenta de cómo la tecnología y la globalización ha cambiado la forma en la que percibimos el mundo a nuestro alrededor, y cómo las personas y las instituciones se han adaptado a estos cambios”, afirmó.

La cofundadora de AshokaU cree que la pregunta que debemos hacernos no es si habrá otras crisis parecidas a la que vivimos en la actualidad, si no cuándo ocurrirán y con qué frecuencia. Por ello, en su opinión, “tenemos la ocasión de prepararnos preventivamente para convertir los retos en oportunidades, y que las personas y las instituciones se adapten mejor, y más positivamente, cuando surjan los próximos cambios”, algo que se puede conseguir a través del emprendimiento.

“Los jóvenes están programados para innovar”

Como ejemplo de la capacidad de adaptación de las instituciones educativas a las crisis y los cambios, Marina Kim puso como ejemplo a la Universidad de Nueva Orleans tras el desastre del huracán Katrina, y cómo supo reconstruirse bajo un mantra fundamental: “¿En qué puede servir la universidad a la ciudad de Nueva Orleans mientras se reconstruye?”. De esa manera, relató Kim, esta institución educativa fue la primera en ofrecer a sus alumnos disciplinas y titulaciones sobre servicios de aprendizaje o sobre innovaciones sociales, que servirían para que pudieran ser emprendedores y multidisciplinares en el futuro, y ayudar a su comunidad a reconstruirse y avanzar durante los últimos quince años.

Marina Kim apuntó que los jóvenes están “programados para innovar, porque existen estudios que afirman que están más abiertos a cualquier posibilidad”, y que el emprendimiento no se puede entender “sin esas personas que ven el mundo de otra manera y desde otra perspectiva, que están convencidos de que pueden transformar lo que parece imposible en algo posible y real, y que tienen la energía para conseguirlo”.

Aunque ella misma se autodenomina como una innovadora, es consciente de que “cuanto más tiempo paso con estudiantes, más me doy cuenta de que, al contrario que ellos, yo fundamentalmente me concentro en lo que no es posible hacer”. Por ello, aseguró que es muy importante que “los líderes de las instituciones educativas y los profesores pasen más tiempo con los alumnos, se sienten en una mesa para hablar sobre sus ideas y colaborar para desarrollarlas”.

Para finalizar, Kim explicó cómo superar la resistencia al cambio que aún tienen algunas instituciones educativas. “Es importante que todo el mundo esté incluido en los cambios y colaboren con nuevas ideas, construir una relación de confianza con el claustro de profesores y que todo el proceso sea muy transparente. De esta manera, ningún miembro de la institución se sentirá excluido ni rechazará las innovaciones que se realicen”, concluyó.