Marta Robles, en la UCJC: “Hay que conseguir que nuestros jóvenes se conmuevan con el dolor ajeno”

Los alumnos y profesores de la Universidad Camilo José Cela han tenido la oportunidad de acudir presencialmente, y también vía streaming, a la presentación del último libro de la escritora Marta Robles La chica a la que no supiste amar, de Planeta Libros.

En el marco de la asignatura Derecho Constitucional y Derechos Humanos del Grado en Criminología y Seguridad de la UCJC, la conocida escritora explicó personalmente la importancia de conocer de cerca, con historias como la que relata esta novela, la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Aprovechamos la ocasión para entrevistarla.

Pregunta: Bienvenida a la Universidad Camilo José Cela, Marta. ¿De qué trata tu nueva novela?

Respuesta: La chica a la que no supiste amar es la tercera novela de la serie protagonizada por el detective Roures, que es un excorresponsal de guerra metido, en principio, en asuntos de infidelidad que acabarán en temas de mucha mayor enjundia. En este caso, va a tener que investigar una red de trata con fines de explotación sexual, sobre todo, en relación con las mujeres nigerianas. A partir de esta historia, va a haber una reflexión precisamente sobre la explotación de mujeres que se va a alternar precisamente con un caso de infidelidad y otro de tráfico de pastillas adulteradas. Fundamentalmente, bucea en el sórdido mundo de la trata de mujeres con fines de explotación sexual y de esa “cara B” de la sociedad que está protagonizada por los malos muy malos que todos conocemos, y por otros que no nos lo parece, pero que forman parte de nuestra vida.

P: ¿Qué importancia tiene acercarse a los jóvenes a hablar de estos temas?

R: Para mí acercarme a la Universidad Camilo José Cela siempre es un honor y un placer. Creo que es una Universidad muy concienciada no solo con la formación clásica de los jóvenes, sino también con la formación espiritual. Creo que tenemos que ayudar a que el espíritu de los jóvenes sea más empático y compasivo. Yo comentaba antes que “los malos son malos cuando no les conviene el dolor ajeno”, tal y como decía Shakespeare, pero tenemos que conseguir que nuestros jóvenes se conmuevan con el dolor ajeno. Por eso para mí era tan importante traer mi novela y hablarles de un mundo turbio y terrible, que es el de la trata de mujeres con fines de explotación sexual, que muchas veces ellos pueden pensar que es ajeno al suyo y que está fuera de nuestras fronteras, sin embargo, está muy presente en España con casos que podemos describir a la perfección. Creo que es importantísimo que los jóvenes sepan que las mujeres víctimas de trata son esclavas, y que cuando ellos se acercan a un prostíbulo, o a una calle, o a una mujer que supuestamente vende su cuerpo por voluntad propia, en la mayor parte de las ocasiones lo que están haciendo es contribuir a la esclavitud de los seres humanos.