La UCJC reúne a expertos sobre los genocidios del siglo XX para reflexionar sobre la importancia de la prevención del odio

La Universidad Camilo José Cela, a través de su Fundación, organiza el Seminario Internacional “Europa frente a los genocidios: 1915-2015” que reúne hasta el jueves 6 de febrero a expertos y personalidades internacionales en torno a seis de los grandes genocidios mundiales del siglo XX –armenio, judío, gitano, Srebrenica y Ruanda– y del siglo XXI –el genocidio yazidí–. En estas jornadas, enmarcadas en los actos conmemorativos del 20 aniversario de nuestra universidad, se reflexionará sobre sus consecuencias sociales, económicas e históricas y, muy especialmente, sobre cómo prevenirlos desde la pedagogía y la educación. Este seminario está dirigido por Henar Corbí, asesora del Centro Sefarad-Israel y miembro del IHRA (International Holocaust Remembrance Alliance), y Francisco López Muñoz, vicerrector de Investigación y Ciencia de la UCJC.

En la inauguración del seminario, en la que participó el viceconsejero de Ciencia, Universidades e Innovación de la Comunidad de Madrid, Alfonso González Hermoso de Mendoza, intervino el rector de la Universidad Camilo José Cela, Emilio Lora-Tamayo, que subrayó en su discurso que “si como educadores y transmisores de conocimiento y valores éticos no somos capaces de implicarnos y contribuir a que las nuevas generaciones se sumen a la defensa de una sociedad pacífica, en la que el ser humano sea capaz de convivir con quienes tienen ideas, religiones, razas o intereses distintos, habremos fracasado estrepitosamente”.

Por su parte, la presidenta de la Institución Educativa SEK, Nieves Segovia, dedicó unas palabras a las víctimas y pidió un momento de silencio en honor a ellas. “Hoy nuestra universidad se dignifica al reivindicar la dignidad, y el derecho a la libertad, de cada ser humano. Muy especialmente de quienes fueron víctimas de terribles genocidios”, afirmó.

A continuación dio comienzo la mesa redonda de apertura ‘Reflexiones de hoy sobre el ayer de los genocidios’, en la que han participado personalidades de renombre de todo el mundo: Juan Antonio Yánez-Barnuevo García, embajador de España; Yves Ternon, miembro del Consejo Científico del Memorial de la Shoah; Manuel Reyes Mate, director del Seminario permanente de Investigación “La filosofía después de Auschwitz”; Francisco Javier Fernández Vallina, representante del Ministerio de Educación en el ITF; Denis Peschanki, responsable del Comité de la Resistencia Nacional de Francia; y Rafael Alvero, director y productor ejecutivo del musical “El Diario de Ana Frank, un canto a la vida”.

En los próximos días intervendrán en el seminario relevantes personalidades europeas del mundo de la academia, la cultura y la diplomacia: periodistas, sociólogos, filósofos, historiadores o embajadores, como el Archimandrita Padre Shnornk Sargsyan; Mario Sinay, doctor en Educación especializado en Pedagogía del Holocausto; Romani Rose, presidente del Consejo Alemán de las Minorías; Alejandro E. Alvargonzález San Martín, diplomático, exembajador en Bosnia-Herzegovina; José Ricardo de Prada, exjuez del Tribunal Penal Internacional de La Haya; Miguel de Lucas González, director del Centro Sefarad-Israel; Francisca Sauquillo Pérez del Arco, exsenadora y eurodiputada, presidenta de Movimiento por la Paz; Luis Ferreiro, comisario de la exposición “Auschwitz no hace mucho, no muy lejos” o Federico Mayor Zaragoza, exministro de Educación y ex director general de la UNESCO y actualmente presidente de la Fundación Cultura de Paz.

También participarán Dilvan Khuder “Aline”, superviviente yazidi de un campamento del Daesh tras la deportación del Sinjar, y Beata Umubyeyi, escritora y poeta superviviente del genocidio tutsi.

El riesgo de la inmediatez y la tecnología ante las grandes tragedias

Previo a la inauguración se organizó una mesa redonda con un grupo de corresponsales de guerra de referencia en nuestro país: Pilar Requena, Alfonso Armada, Ramón Lobo, Gervasio Sánchez y Remy Ourdan. Este intercambio de ideas permitió enmarcar el debate sobre las atrocidades del mundo y la violencia extrema desde su relato, en primera persona. Su trabajo ha sido fundamental para que los ciudadanos de todo el mundo conozcan y comprendan los distintos conflictos que han cubierto como periodistas, y concluían que su trabajo exige enfrentarse a la difícil dicotomía de empatizar con las víctimas para comprender lo que está sucediendo y, al mismo tiempo, la necesidad de tomar distancia ante tanto horror para poder contar los hechos a los lectores.

También se abordaron los cambios a los que se enfrentan los periodistas, concretamente sobre la inmediatez y la tecnología y las formas de consumir información. Aprender de la historia para enfocar mejor nuestro futuro y así evitar repetir los horrores perpetrados en el pasado, la importancia de la memoria y del peligro de los silencios trágicos o la indiferencia, fueron algunas de las ideas que salieron a la luz a modo de conclusión.

Tras el final de la II Guerra Mundial, en 1948, nació la Convención de Naciones Unidas sobre la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, y se estableció así como un delito internacional, enmarcado dentro del grupo de crímenes contra la Humanidad, perpetrado por un gobierno, con la intención de exterminar sistemáticamente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, bien asesinando a los miembros del grupo o menoscabando su integridad física o mental, o bien sometiendo al grupo a condiciones de vida que desembocan en su destrucción.