Juan del Coso analiza los motivos de la prohibición del tramadol por parte de la Unión Ciclista Internacional

El profesor e investigador de la Universidad Camilo José Cela, Juan del Coso, ha escrito un artículo en el portal The Conversation, en el que desgrana los motivos por los que la Unión Ciclista Internacional (UCI) ha decidido, desde el 1 de marzo de 2019, prohibir el uso del medicamento llamado tramadol para los ciclistas profesionales.

En su artículo, Juan del Coso explica que “esta sustancia es un opioide sintético que se utiliza para tratar el dolor, sobre todo el intenso. El tramadol fue diseñado en 1977 en Alemania para producir un cierto nivel de analgesia y rápidamente conquistó el mercado por su potente efecto”. Debido precisamente a esa sensación analgésica, y que permite a los deportistas de élite paliar el dolor asociado al deporte de alto rendimiento, “los profesionales confesaban cierta dependencia hacia la sustancia”, descubre el autor.

La Universidad Camilo José Cela, en colaboración con la Agencia Española para la Protección de la Salud en el Deporte, han analizado las muestras que recibe el Laboratorio de Control del Dopaje de Madrid para determinar la incidencia en el uso del tramadol. “En esta investigación se determinó que el 65% de las muestras que contenían tramadol en los controles antidopaje pertenecían a ciclistas, seguidos de triatletas (8,1%) y remeros (5,9%)”, concluyó Juan del Coso.

Debido a estos resultados, y a las posibles consecuencias peligrosas que este medicamento pudiera tener sobre los ciclistas (“es fácil imaginar el peligro de bajar a gran velocidad el Tourmalet o Alpe D’Huez bajo los efectos sedantes del tramadol”, argumenta el autor), la UCI ha prohibido la tramadol en cualquier competición de ciclismo, argumentando que el uso de esta sustancia puede suponer un mayor riesgo de caídas.

“Esta prohibición supone que la Unión Ciclista Internacional se convierte en la federación internacional con mayor interés en que su deporte sea limpio, por lo que hay que felicitarla. Pero una reducción de la distancia también podría hacer que los deportistas no tuvieran que tomar opioides para mantener su rendimiento”, concluye Juan del Coso en su artículo para The Conversation.