La Universidad Camilo José Cela presenta sus nuevos espacios de enseñanza y aprendizaje

La Universidad Camilo José Cela (UCJC) presenta Learning Lab y Design Lab, sus nuevos espacios de enseñanza y de aprendizaje de próxima generación. Cuentan con tres elementos clave: características físicas y ambientales científicamente probadas para mejorar las condiciones de aprendizaje, zonificación de los espacios para adaptarse a los diferentes usos y metodologías y un equipamiento tecnológico de vanguardia.

Estos espacios han tenido en cuenta los resultados de las investigaciones realizadas sobre la influencia de los espacios de aprendizaje sobre el resultado académico, como el impacto del movimiento físico del alumno, en su capacidad para mantener la atención, la importancia de la temperatura, la luz o del CO2.

Además de los factores físicos, las condiciones medioambientales óptimas, el mobiliario o el equipamiento tecnológico de última generación, se han tenido en consideración las opiniones de los alumnos-usuarios, a quienes pocas veces se tiene en cuenta, y que sin embargo tienen ideas brillantes para identificar las necesidades espaciales, culturales y emocionales de las diferentes actividades de enseñanza-aprendizaje. El proyecto, que comenzó hace dos años, está liderado por el experto internacional Stephen Heppell, director de la Cátedra Felipe Segovia de Innovación de la UCJC, y ha contado con la participación en su conceptualización de los alumnos y profesores de la UCJC.

“No hay una sola manera correcta de usar estos espacios, pues son aulas vivas cuyo uso se enriquece con la experiencia de los docentes y las sugerencias de los estudiantes”, explica Heppell. “En el deporte se buscan pequeños detalles que contribuyan a mejorar el rendimiento, ya sea una dieta o una técnica de entrenamiento. La suma de estas pequeñas mejoras conlleva mejores resultados.”

La UCJC, que continúa a la vanguardia de la revisión del modelo universitario tradicional, estrena estos espacios con el objetivo de renovar la didáctica universitaria, en sintonía con las exigencias de una sociedad que reclama una formación diferente. El aprendizaje colaborativo, la cultura de la innovación, la gestión y análisis de datos, el nuevo rol de los alumnos y de los profesores, el desarrollo de nuevas metodologías como el flipped learning o la gamificación, tendrán lugar en estos nuevos laboratorios de práctica docente.

Condiciones medioambientales que afectan a la concentración

El resultado es que los nuevos espacios de la UCJC tienen una temperatura de entre 18 a 21 grados, pues los estudios indican que el rendimiento en matemáticas desciende cuando esta cifra supera los 21 grados.

En cuanto a la luminosidad, debe estar por encima de los 750 lúmenes para trabajar con un ordenador y superar los 250 en un contexto de conversación. En este sentido, se han cuidado aspectos como la pintura utilizada en este espacio. La utilizada en Learning y Design Lab refleja un 40 por ciento más la luz.

Los resultados de las investigaciones arrojaron información sobre las dificultades de concentrarse cuando en un ambiente se superan los 72 decibelios de ruido. Learning y Design Lab también tienen en cuenta estos aspectos en la configuración de alguno de sus elementos: por ejemplo, las lamas de los “asientos emparejados” están dispuestas en unos ángulos tales que el sonido no se escapa del cubículo y, por tanto, no molesta a los que están alrededor. Asímismo, algunas paredes de cristal que delimitan ciertos espacios, también cuentan con ángulos que hacen que el sonido no “rebote” y se expanda por todo el espacio molestando a los demás usuarios.

En cuanto a la calidad del aire, se ha evidenciado que cuando el CO2 supera las 2000 partes por millón, baja la concentración y el pulso, lo que además produce somnolencia.

Nuevos diseños del espacio, el mobiliario y la tecnología

Los espacios ofrecen oportunidades para aprender a través de la colaboración en parejas, instrucción directa a todo el grupo, mesa de Harkness, conexiones de Skype con otras universidades y expertos, espacios tranquilos para conversación en grupos pequeños o estudio, presentación a otros –grupos pequeños y grandes– y, además, hay muchas oportunidades para escribir en superficies desde los escritorios y las superficies de los bancos hasta las ventanas e, incluso, la pantalla.

En estos espacios, prácticamente todo el mobiliario y recursos son suficientemente ligeros para ser movidos, usados y reutilizados. Los asientos en grada están indicados para las clases en las que el profesor se dirige a todo el grupo, tanto si desea hablar con todos sus alumnos juntos para una explicación inicial como para una sesión plenaria al final.

En el caso de que una tarea involucre a dos estudiantes para la realización de trabajos, estos espacios ofrecen pequeñas mesas y sillas compartidas que se pueden entrelazar y combinar, por lo que pueden crearse grupos más grandes.

Para las ocasiones en las que un grupo de estudiantes, de hasta 8 personas, quieran conectarse o realizar una videoconferencia, cuentan con las zonas Skype, dotadas cada una con pantalla, cámara y micrófono. También sirven para presentar contenidos en una pantalla grande a grupos reducidos.

Las mesas Harkness ofrecen los recursos y el ambiente para animar al grupo que se sienta alrededor de la mesa a debatir en un entorno insonorizado. Es un buen lugar donde sentarse para explorar un tema, donde el profesor participa como guía.

En cuanto a los bancos modulares se pueden utilizar de muchas maneras distintas: como un escritorio de pie, como asientos escalonados o como superficie de escritura.

Muchas de las superficies de Learning Lab y Design Lab se pueden utilizar para escribir. Por muchas razones pedagógicas, se puede utilizar como soporte para la escritura el vidrio en la mayoría de superficies de escritorio y muebles –con bolígrafos de pizarra regular–, en algunas superficies de pizarra y pantallas inteligentes.

Los asientos emparejados ofrecen un lugar tranquilo para trabajar con privacidad, pero no en silencio. Aíslan de la actividad que rodea y las lamas verticales están diseñadas para que el sonido no se disperse hacia el exterior y así no molestar al resto.