Julio Carabaña, en la UCJC: “El origen social tiene efectos directos de escasísima entidad sobre el rendimiento escolar siempre que se controle efectivamente la inteligencia”

El experto en Sociología de la Educación, Julio Carabaña, ha visitado la Universidad Camilo José Cela para impartir el seminario “El sistema escolar desde la Sociología”, el primero de un Ciclo organizado por la Facultad de Educación.

Julio Carabaña es catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y trabajó como asesor del Ministro de Educación siendo ministro José M. Maravall, que le nombró director (1983-86) del Centro Nacional de Investigación y Documentación Educativa (CIDE), donde inició la Evaluación de la Reforma de las Enseñanzas Medias (REM) y dirigió la Revista de Educación.

Aprovechando su visita a la UCJC, hemos tenido la oportunidad de hacerle una breve entrevista sobre su visión sobre el actual y futuro sistema educativo.

Pregunta. ¿Cómo influyen las circunstancias en las que un individuo se desarrolla en su rendimiento académico?

Respuesta. Esta es una cuestión muy importante, y muy tratada, casi podemos decir que la cuestión fundacional de la Sociología de la Educación. En cuanto se hicieron estudios con muestras amplias, en los sesenta en Estados Unidos, se encontró una notable correlación entre origen social y rendimiento académico. Se han propuesto numerosas razones para explicarlo; los sociólogos han llamado la atención sobre la calidad de las escuelas, pero sobre todo sobre rasgos de los hogares: nivel de estudios de los progenitores, hábitos, interés en la escuela, etc. La razón más importante, sin embargo, es con mucho la capacidad cognitiva. Uno de mis primeros trabajos, “Origen social, inteligencia y rendimiento al final de la E. G. B.” concluía ya que “el origen social tiene efectos directos de escasísima entidad sobre el rendimiento escolar siempre que se controle efectivamente la inteligencia.”. Con esta conclusión, el problema se traslada a la relación entre origen social e inteligencia, una cuestión sobre la que debaten los psicólogos.

P. Llama la atención que solo 1 de cada 4 mujeres escojan estudios superiores relacionadas con las disciplinas (STEM), ¿en qué estamos fallando?

R. Así es, llama la atención, pero no creo que ‘estemos’ fallando en nada. La elección de estudios es un asunto personal y hace ya tiempo que todo el mundo, también las mujeres, eligen lo que mejor le parece. No se debe obligar, ni inducir, ni incentivar a nadie en particular para que cambie de opción con el fin de cuadrar estadísticas.  Son mujeres el 55% del total de alumnos de nuevo ingreso en la Universidad, el 60% en Sociales y Jurídicas, el 22% en Ingeniería y Arquitectura, el 60% en Arte y Humanidades, el 70% en Ciencias de la Salud y el 48% en Ciencias.  ¿Vamos a decir que ‘fallamos’ en todas las ramas menos en Ciencias? Y aún en Ciencias, ¿vamos a decir que ‘fallamos’ en Biología, porque hay más mujeres que hombres? Lo que sí deberíamos hacer es procurar que todos puedan estudiar lo que elijan, cosa que está lejos de suceder en los centros y especialidades con notas de corte altas.

 P. En su opinión, ¿cuáles son los desafíos más urgentes que tiene el sistema educativo español?

R. En mi opinión, no tiene enfrente ningún reto urgente ni importante en el plano de la enseñanza. Suele hablarse de asuntos como la repetición de curso, el fracaso escolar, el abandono temprano, las puntuaciones en PISA, la estructura de reloj de arena o la inadaptación a la economía. En su mayor parte son falsos problemas, resultado de lecturas deficientes de los indicadores estadísticos; pero aún en la parte que puedan ser reales, no son importantes, y menos urgentes. En el plano de la organización, en cambio, tiene un problema de cohesión y homogeneidad que se va agravando con las tendencias centrífugas de las Comunidades Autónomas y de las Universidades.

P. ¿Qué tendencias educativas pasarán a ser una realidad en la práctica?

R.-¿Quién decía que predecir era muy difícil, en particular si se trataba del futuro y si encima se   pretendía acertar?  Yo a lo más que me atrevo es a pronosticar es qué augurios (me refiero a cosas del tipo aprendizaje online, aulas virtuales, universidades de empresa, etc.) van a acertar: ninguno.