Douglas Marston, CEO de la Institución Educativa SEK: “Debemos ofrecer experiencias de transformación personal a nuestros estudiantes”

Entrevistamos a Douglas Marston, CEO de la Institución Educativa SEK. Nació en Nueva York y estudió en la Universidad de Tufts, en Boston (Massachusetts). Con diecisiete años, se marchó a vivir y estudiar a Alemania, una experiencia que, en sus propias palabras, cambió su vida para siempre. Habla cuatro idiomas.

Pregunta. ¿Qué papel desempeña la educación en el mundo actual? En su opinión, ¿qué papel debería desempeñar?

Respuesta. La educación desempeña un papel absolutamente esencial en nuestro mundo, como ha sido siempre. Una interesante estadística de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., que es aplicable a los estudiantes de todo el mundo, es que un estudiante medio de dieciocho años de edad de hoy día tendrá a lo largo de su vida once trabajos diferentes, y con trabajos me refiero a cambios profesionales. Se terminó el modelo japonés de incorporarse a una empresa y jubilarse allí. Lo que sucederá es que pasará por diferentes tipos de profesión, muchas de las cuales ni siquiera podemos imaginarnos ahora mismo. Por lo tanto, necesitamos añadir un plus a lo que enseñamos, que es enseñar a los estudiantes a aprender. Ya no basta simplemente con obtener una titulación. La educación será algo que se adquiera a lo largo de toda la vida.

El otro punto que me gustaría destacar es que el proceso de aprendizaje se inicia temprano. Una de las razones por las que acepté el trabajo en SEK y me lo pensé tanto es que enseñamos a los niños desde muy tierna edad. Es admirable contemplar a niños de tan solo cinco años aprendiendo el modelo de pensamiento básico que subyace a la programación informática a través de un programa de codificación llamado «Scratch Junior». El sistema completo de SEK-UCJC abarca desde niños pequeños hasta universitarios. Se trata de un espectro único de estudiantes, y no se me ocurren muchos lugares donde esto sea posible.

P. La educación es un tema de debate candente en la vida pública española. ¿Qué piensa sobre este interés creciente? En su opinión, ¿cómo deberíamos mejorar la educación?

R. Tengo bastante experiencia relacionada con el sistema educativo europeo, ya que estuve dos años estudiando en Alemania y otro en Suiza. Mi vida laboral ha transcurrido sobre todo en Europa: he vivido en Inglaterra, en Francia, en Bélgica, y en Suiza hasta hace poco. En Suiza fui presidente durante trece años del Zurich International School, un período que me permitió conocer bien el sistema.

Veo que la educación española por lo general es tradicional, y los educadores y el Gobierno están analizando cómo cambiarla. Esto supone un reto en todo el mundo, ya que a los educadores, en principio, les incomodan los cambios. Sin embargo, en teoría son las personas que tienen la misión de enseñar a los estudiantes cómo manejarse en un mundo sometido a cambios constantes y drásticos.

Por otro lado, tendemos a relacionar nuestra educación con nuestra propia experiencia, en otras palabras, cómo nos criamos y el tipo de educación que recibimos. Este es el primer elemento determinante. El segundo elemento determinante es lo que observamos sobre la educación de nuestros hijos, y la utilizamos para tomar decisiones sobre lo que consideramos buena o mala educación. La primera influencia probablemente depende de la edad. El proceso educativo en el que crecimos ya está obsoleto. El de nuestros niños es un poco más actual, aunque tampoco se ajusta a lo que está ocurriendo en la actualidad. Tenemos la experiencia de la práctica anterior, que no es necesariamente la mejor guía para la educación del futuro.

Ocurre lo mismo si nos fijamos en otros sectores y su evolución. Muchos sectores han sido testigos de la llegada de nueva tecnología disruptiva y nuevos métodos de trabajo. Me sorprende que la educación no se haya situado a la vanguardia de la disrupción. Esta se está produciendo en los aledaños, pero el sistema educativo básico que tenemos lleva siendo el mismo 150 años. La disrupción llegará a la educación, la pregunta es cuándo. Tenemos una magnífica oportunidad para evolucionar como personas y desarrollar nuestros métodos de enseñanza. Todo dependerá de nuestra flexibilidad y de nuestra imparcialidad. Por ejemplo, reconociendo que las personas aprenden de distintas formas, podemos desarrollar nuevas herramientas tecnológicas y proporcionar nuevos medios de acceso a la información. El resultado es que los alumnos podrán elegir la forma en la que quieren aprender.

P. Ahora que ya lleva un año en España, ¿encuentra una gran diferencia entre la educación española y la del resto de Europa o la de Estados Unidos?

R. Es difícil generalizar y no es tan distinta. Si comparo la educación española con la educación pública en Estados Unidos, ciertamente la primera no es más tradicional que la segunda. Si la comparo con la educación que se imparte en los centros privados independientes, entonces sí, es más tradicional.

En SEK nos centramos en el aprendizaje basado en la investigación y en el uso de la tecnología como herramienta de aprendizaje; el programa de estudios de Bachillerato es un buen ejemplo de ello.

P. Usted posee una amplia experiencia profesional y personal en diferentes países. En su opinión, ¿qué importancia tiene una educación internacional?

R. Es enormemente importante. Creo que mi propia experiencia personal es un buen ejemplo de ello. Me crié a las afueras de Nueva York, fui a un colegio público, nada fuera de lo normal, y nunca había viajado fuera de Estados Unidos. Cuando tenía 17 años me eligieron para ser estudiante de intercambio del American Field Service, así que me fui a Alemania durante un año, sin hablar ni una palabra de alemán; viví con una familia y acudí a una escuela de educación secundaria alemana. Ese año me cambió la vida. Me empujó a actividades internacionales, me llevó a la universidad y a estudios de posgrado, y a mi vida en Europa. En la educación debemos ofrecer experiencias de transformación personal a nuestros estudiantes.

Existe una gran probabilidad de que todos esos cambios de trabajo se produzcan debido a la internacionalización de nuestro trabajo. No me cansaré de recalcar la importancia que tiene la internacionalización como plataforma para nuestros estudiantes. Por eso para SEK y la UCJC es tan importante la existencia de instituciones totalmente bilingües en inglés y español. Debemos asegurarnos de que en todos y cada uno de nuestros centros se ofrezcan esas oportunidades para crear experiencias transformadoras. Estas experiencias pueden abarcar la participación en SEKMUN. El establecimiento de una relación de amistad con un estudiante de otra cultura. Incluso las estancias de dos semanas al año en el extranjero en el marco de un grado internacional de la UCJC. Pueden hacerse multitud de cosas para materializar ese cambio. Tan solo debemos asegurarnos de disponer de multitud de recursos para que cada estudiante encuentre aquel que le haga abrir los ojos al mundo.

P. Usted ha colaborado durante un tiempo con el grupo educativo SEK como asesor superior del Consejo Asesor Internacional. ¿Qué le llevó a aceptar el puesto de director general cuando se lo ofrecieron?

R. Fueron varias cosas. Todas las personas con las que he interactuado me han causado una gran impresión. Creo que la plataforma con la que contamos de nueve escuelas y una universidad, y que se ocupa de estudiantes desde que son niños hasta que se gradúan, es espectacular. Es una oportunidad que raramente se le ofrece a nadie, y no digamos a mí. Es como pasar varias horas en una tienda de golosinas y poder rebuscar en todos los cajones, abrir los botes y ver las maravillas que hay dentro.

Existen muchos ejemplos. Impartimos formación académica a los jugadores del Real Madrid de fútbol y baloncesto en edad escolar. Esta es una oportunidad única que responde a nuestro ideal de unir deporte y educación a través del concepto de bienestar. Lo mismo ocurre con SEK International Sports Academy y nuestros programas para deportistas de alto rendimiento; nos esforzamos por desarrollar estudiantes sanos y completos. Además, para este otoño tenemos previsto explorar posibles proyectos de colaboración a nivel preuniversitario y universitario con una de las mejores escuelas de nutrición del mundo, la Friedman School, de la Tufts University de Boston, Masachusets, cuyo Consejo Asesor Internacional tengo el honor de presidir.

Un segundo ejemplo es el bergantín de construcción sueca que la Institución Educativa SEK tiene amarrado en el puerto de Valencia y que se llama «la Goleta Cervantes Saavedra». Se trata de una oportunidad magnífica de ver cómo se puede llevar la educación a alta mar.

También contamos con unas instalaciones a las afueras de Megève, en Francia, SEK-Les Alpes, que ofrecen la oportunidad de realizar actividades al aire libre e impartir educación experiencial. Una de las experiencias transformadoras que podemos ofrecer a nuestros alumnos es recibir educación al aire libre y cursos de formación de liderazgo en SEK-Los Alpes, o mientras navegan en la goleta, o pasar un semestre en Dublín o en cualquiera de nuestros otros centros.

Los ejemplos de internacionalización son muy numerosos. En la UCJC contamos con cuatro nuevos grados y se imparte educación bilingüe inglés-español. Cada uno de ellos aporta una experiencia internacional importante. El curso pasado, un grupo visitó China y otro los Estados Unidos—, y vivieron experiencias muy útiles para su desarrollo profesional futuro en el marco de su formación académica.