‘The New York Times’ publica las conclusiones de un estudio del Laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la UCJC

El prestigioso diario estadounidense ‘The New York Times’ se ha hecho eco del nuevo estudio publicado por el Laboratorio de Fisiología del Ejercicio de la Universidad Camilo José Cela en la revista internacional Journal of Sports Medicine and Physical Fitness bajo el título A comparison of the physiological demands imposed by competing in a half-marathon vs. a marathon.

El estudio –realizado por los profesores Juan del Coso, Juan J. Salinero, Beatriz Lara, Javier Abián-Vicén, César Gallo-Salazar y Francisco Areces– hace una comparación entre dos pruebas de resistencia: el maratón y el medio maratón. En particular, se han centrado en la influencia de la deshidratación y del daño muscular en los tiempos finales de los atletas de sendas disciplinas en competición.

Los corredores de maratón, señala el estudio, tuvieron mayores niveles de daño muscular en sus piernas. Se puede deducir que la carga del maratón es mucho mayor para la musculatura de las piernas que la carga física que supone correr una media maratón. Sus músculos se deterioraron ligeramente, especialmente a mitad de carrera, y su ritmo disminuyó –a diferencia de los atletas de media maratón–.

Se trata de dos disciplinas que conllevan una gran carga a los grupos musculares de las piernas, por lo que las rutinas de entrenamiento deben adaptarse. El estudio recomienda a los deportistas entrenamientos mixtos de fuerza máxima y explosiva combinadas con entrenamientos de varias velocidades y distancias (por ejemplo, intervalos) para ir acondicionando gradualmente los músculos de la pierna para las exigencias de una maratón.

En definitiva, el estudio sugiere la necesidad de que los corredores se preparen muscularmente frente a la competición, no sólo a través de entrenar en largas distancias. El entrenamiento en el gimnasio con cargas y pesos libres se recomienda para mejorar esta preparación de la musculatura.

El estudio también sugiere como propuesta que los atletas registren los niveles de agua y déficit de electrolitos durante las competiciones para evitar impactos negativos en el funcionamiento corporal, así como para ayudar a mantener el ritmo de carrera.

La Universidad Camilo José Cela se sitúa entre las 300 mejores universidades del mundo en Ciencias del Deporte, según el Shanghai Ranking’s Global Ranking of Sport Science Schools and Departments 2017.