La necesidad de un modelo de comunicación para el desarrollo de la sociedad y la cultura obliga a reconsiderar conceptos como “desarrollo” y su influencia en los medios de comunicación que sólo se dejan entender a través de un análisis interdisciplinar. En esta línea, el libro de Rosa Arráez tiene un afán globalizador, frente al fenómeno de la especialización excesiva que caracteriza a la sociedad contemporánea.