Este libro es el resultado de una minuciosa investigación que nació en las aulas de la Universidad Camilo José Cela, en el marco de la asignatura Trabajo de Investigación Fin de Carera (cuarto curso de la Licenciatura de Periodismo). Profesor y alumnos decidieron analizar el uso periodístico de las fuentes de información. En primer lugar, por la importancia decisiva de las fuentes en el trabajo cotidiano de los periodistas. En segundo término, por la amplitud de miras que requería una investigación como ésa. Y en tercer lugar –cabe apuntar hoy-, porque el estudio de las fuentes permite abordar algunos de los grandes problemas del periodismo moderno. Por ejemplo: las noticias ya no se contrastan. Según los datos recogidos en este trabajo, 8 de cada 10 fuentes ofrecen una versión sobre lo acontecido que no encuentra réplica de otras fuentes. Esto significa que se usan pocas fuentes (sólo 0,71 por pieza en el conjunto de los 570 informativos analizados). Significa también que el periodista acostumbra a respetar o asumir la versión proporcionada por la fuente. Significa, en fin, que los medios no cuestionan un relato que debería suscitar más recelos, pues en el 79% de los casos la información que aporta el informe afecta de forma clara a los intereses particulares de la fuente.