
“La Fuerza de la Educación”, Blog de Marián de la Morena,
Doctora acreditada en Ciencias Sociales.“If money is your hope for independence, you will never have it. The only real security that a man can have in this world is a reserve of knowledge, experience and ability.” Henry Ford
Tras el paréntesis estival y cuando el verano se resiste a abandonarnos aferrándose a nuestra memoria y a la temperatura del ambiente retomo la actividad bloguera dirigiendo la vista a uno de mis autores fetiche que ya presenté en el post anterior y del que no dejo de aprender cada vez que lo visito.
Henry James nació en Greenwich Village en 1843. Nueva York fue la ciudad de su infancia. Los cambios que tenían lugar en esta ciudad representaron para él el paso de la era victoriana de su infancia al mundo moderno de sus años adultos. No le resultó fácil acostumbrarse a estos cambios, especialmente cuando éstos amenazaban los valores y modos de vida que él consideraba inamovibles. Nunca resulta fácil aceptar cambios y transformaciones de estructuras que consideramos imperecederas. El sentimiento de que nada de lo cotidiano está seguro puede llenarnos de desazón e impotencia o, por el contrario, convertirse en una espoleta hacia el crecimiento personal que nos descubra posibilidades infinitas de superación.
Nuestro autor viajó mucho durante su infancia y adolescencia y estas circunstancias hicieron de él un cosmopolita por obligación que se convertiría en un cosmopolita por elección propia. Abandonó su país de origen, volvió a instalarse en él y de nuevo cruzó el Atlántico para residir en París. Un año más tarde se trasladó a Londres, ciudad que se convertiría en su hogar durante los siguientes cuarenta años.
En estos momentos de crisis y renovación nos encontramos con muchos ejemplos de cosmopolitas por obligación. Jóvenes y no tan jóvenes que tienen que abandonar sus países de origen para buscar oportunidades de desarrollo personal y profesional en lugares lejanos. Quizá algunos acaben, como él, convirtiéndose en cosmopolitas por elección.
Puede resultar inspirador bucear en el fantasma y reconocer pautas similares que nos demuestran que ni lo más inestable escapa a un orden ya establecido y experimentado. Os recomiendo visitar a Henry James y que os zambulláis en la lectura de una de sus novelas más conocidas, Daisy Miller, para aprender de él y buscar claves para el auto-descubrimiento y reafirmación.
Aprovechemos la magnífica oportunidad que la inestabilidad nos brinda. La fuerza de la educación es imparable.













